La Nati en el fondo es paciente, si porque a pesar de que se ponga histérica e idiota cuando anda nerviosa porque algo va a pasar.. como que se controla. Es super paciente porque soporta y supera hartas cosas... soporta harto. Capaz que hace mal, si a veces igual se equivoca como toda la gente normal, pero es paciente. Paz. Paciencia.
No es que sea masoquista o algo parecido, solo que no le gusta conseguirlo todo tan rápido, hay que sufrir un poco, eso piensa ella. Asi cuando se obtiene eso que era tan deseado se disfruta mas.
Lo que le desagrada son las mentiras y el odio, las mentiras son asquerosas... son como astillas de esas microscópicas, esas que se clavan bien adentro, a veces sin que uno sienta el pinchazo. Pero después duelen, molestan, incomodan, y cuesta sacarlas... hay que hacerlo de una forma medio artificial, bisturi?... o la aguja. Dueleeeeeeeee! y queda una marca que no se borra de un día para otro. Si.. las mentiras son casi como el odio.
A la Nata le cargaba que le dijeran asi cuando era chica, es que se imaginaba esa telita de leche y puaj!, igual ahora se la come con pan, no... en realidad hace tiempo que perdio ese sabor, pero alguna vez lo hizo. Y nooo! la Nata no es exigente, es bien piolita, no pide mucho... solo una pizca de sinceridad, cariño, presencia. Y le gustan las personalidades extrañas, las personas imperfectas que a la luz de los ojos cafesconuntoquecasicasicasicasiverdosoqueheredodesumadreymanchitasnegrasdedudosaprocedencia de la Nati son como panecillos de Dios, mmm... ¿y cómo son los panecillos de Dios?. Ese es el problema... que nadie sabe, porque nadie los ha probado. En fin, a la Nati le gustan esas personas especiales.
Lo malo de sufrir para conseguir eso... eso... es que cuando no llega, se vuelve todo negro, y la Nati sufre mucho... ¿sufre?, no, esa no es la palabra, pero es similar, al fin y al cabo igual duele. Duele.