Hay demasiadas luces aqui, tantas que no puedo ver las palabras, que son como estrellas escritas en el papel mas rebuscado de mi conciencia. Luces que esconden otras luces, y que revelan lo que asumimos como real.
Y lo mágico es que de un momento a otro tienes cambios de animo inexplicablemente antonimos, pero que en el fondo provienen de hilos que se entrecruzan en algun lugar... porque tienen un algo en común. El mismo algo que provoca esos cambios de animo.
Entonces la oscuridad que nos deja ver las estrellas en paz no se asemeja al silencio como lo hace la luz, porque es el silencio el que oculta esas palabras que en el fondo quieren escapar de nuestro interior, asi como la luz que no nos permite ver las estrellas. Y las palabras son como estrellas, que aparecen y perduran por un tiempo, con un resplandor que encandila a simple vista, y luego desaparecen... entre tantas similares, y se pierden, y no vuelven.
Y es ese algo, el que en este momento se esta queriendo asemejar al silencio, porque evita que las palabras broten... y a la luz, porque si no es luz, entonces no se que he buscado por tanto tiempo, el que me encandila... y me roba segundos, minutos y horas de vida. Personas que irradien esa luz que no daña, esa luz que no nos oculta del universo... cuesta encontrarlas porque... esa luz se lleva en el interior.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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